La remoción de construcciones ubicadas sobre la franja costera permitirá recuperar un espacio público considerado fundamental para el disfrute de vecinos y visitantes, ampliando las áreas de uso común y favoreciendo una mejor integración con el entorno natural.
Esa es la idea que publica la Intendencia de Maldonado en su perfil de Facebook, aunque la noticia tuvo distintos rebotes en las redes sociales con muchos comentarios que sostienen que es “una lástima” derrumbar una estructura tan grande a la cual se le podria dar otra utilidad.
Una vez culminadas las tareas de demolición, el equipo de Ambiente de la Intendencia de Maldonado, en conjunto con agrupaciones de vecinos, llevará adelante un plan de restauración del ecosistema dunar. Las acciones previstas incluyen la plantación de especies nativas, la extracción de flora exótica invasora y la instalación de cercas captoras de arena para favorecer la recuperación natural del lugar.
Desde la comuna se destacó que la restauración del cordón dunar también cumple una función clave en materia de protección ambiental, ya que las dunas actúan como una barrera natural frente a marejadas y eventos climáticos extremos, contribuyendo a preservar tanto el paisaje costero como la infraestructura existente en la zona.



